Preguntas Generadoras
Núcleo Problémico Nº1
1. ¿qué importancia tiene el texto narrativo en la didáctica del español?
En el español se utiliza el texto narrativo porque su intención es contar, narrar, o relatar hechos, historias reales o ficticias que pueden ser el producto de la imaginación de cualquier persona, como una manera de convencimiento hacia los demás. El genero más utilizado dentro de la narrativa ha sido y será el cuento, ya que es una manera muy atractiva de contar las cosas y de atraer público. Para Van Dijk: el texto narrativo se refiere ante todo a acciones humanas de manera que las descripciones de personas, de circunstancias, objetos u otros sucesos le quedan claramente subordinados”
2. ¿cómo emplear el texto narrativo en la producción textual?
Se puede emplear de diferentes maneras: en la elaboración de escritos como cuentos, anécdotas, mitos, leyendas, chistes, rumores, noticias. Entre otras, aplicando en cada una de ellas la estructura que la conforma.
3. ¿en qué consiste la re-narración?
Si narrar es contar con palabras un hecho o acontecimiento, entonces, re-narrar es volver a contar lo que ya se ha dicho, o volver a leer una historia y cada vez que se repita se ira entendiendo aún más, comprendiendo las diferentes inferencias que existan en el texto. Son recordaciones posteriores a la lectura en las que el lector o el oyente cuenta lo que recuerda del texto, indica la asimilación y reconstrucción de información textual.
4. ¿cuál es la importancia de la re-narración en la producción textual?
Sirve como estrategia para comprender el texto, para sacar inferencias y poder obtener una mejor idea de lo que el autor pretende decir en sus escritos. Ayuda a llevar un orden en el momento de escribir, decodificar los símbolos
5. ¿en qué consiste la repetición como elemento estructural del cuento?
A medida que se repite se entiende mejor el cuento, luego se infiere con mayor claridad, se tiene en cuenta la estructura, inicio, nudo y desenlace; hasta conocemos cada vez mejor a los personajes. Sirve como estrategia para mejorar tanto la comprensión como la composición de textos.
6. ¿por qué es importante el cuento en la producción textual?
Es una forma mágica de contar historias, además contribuye a la comprensión, para escribir se deben reconocer los elementos del cuento y además al momento de producir se deja volar la imaginación
TEXTO NARRATIVO Ficticia: hechos imaginarios.
Re-narración
Repetición Contar, relatar un suceso.
Inicio
Episodios. Nudo
Desenlace
En la literatura
Se inicio con
Competencia Narrativa la epopeya
Luego hazaña de héroes
Anécdotas chismes culmina con el cuento
Rumores leyendas trama
Personajes
Tema
Ambientación
Comienzo
Reacción Elementos
Intento
Resultado
Final
“EL ABRAZO DE LA SOLEDAD”
Era un día como cualquier otro, en el planeta tierra, en aquella pradera hermosa rodeada de las más bellas flores que jamás nadie haya podido imaginar, un aroma encantador que nos hace flotar alejados de la triste y aburrida contaminación, cuando todo transcurría en su normalidad, aparece de pronto él, es él, sí no podía faltar él; quién bajo la inclemencia de la lluvia observaba
como ella golpeaba sin consideración su suelo, entrando por sus poros doloridos, violando la intimidad de sus capas, ultrajando aquellos pétalos de jazmín, rosa y clavel . Pero él a pesar de ser tan fuerte, grande y guapo no podía hacer nada, se sentía atado e inútil ante aquel espectáculo de dolor y agonía, se limitaba simplemente a observar como el agua arrastraba hacia no se donde tanta belleza de colores, era un espectáculo único y como no si era el arco iris recorriendo aquellos caminos, se preguntaba así mismo como poder evitar tanto dolor.
Después de recorrer algunos centímetros, dejo todo aquello atrás, siguió caminando envuelto en su abrigo color horizonte un poco desgastado por el pasar de los años, se preguntó así mismo, ¿por qué sucede esto ante tanta hermosura?, cualquiera puede ser feliz rodeado de esta majestuosidad, pero yo no puedo hacer nada.
La lluvia se calmó, la pradera era testigo junto con el resplandor de la mañana siguiente de aquella catástrofe de colores, ella bañada de jazmín, rosas y clavel no entendía lo sucedido, despertaron las aves para conseguir ese delicioso y fresco néctar que las flores les ofrecen. Pero todo aquello estaba regado en el suelo, así como cuando se rompe un vaso con el jugo más delicioso que alguien se pueda imaginar sin antes haberlo saboreado.
El colibrí con su largo pico absorbió lo que pudo del piso pero fue en vano, el turpial aterrado no quería ver esa desgracia, prefirió marcharse a otra pradera, un copetón se bañaba feliz, el canario con su hermoso trinar anunciaba felicidad a su familia, la golondrina revoleteaba como queriendo llamar nuevamente la lluvia, pero él seguía allí cerca no hacia nada por enmendar ese error, solamente observaba como las aves anhelaban ese sorbo de amor que la naturaleza les ofrecía.
A medida que aparecía el sol, todo ese líquido exorbitante se evaporaba como se evapora el aire entre la mano en el momento de un suspiro; en fin llegada la tarde todo aquello era parte de un recuerdo, ni las aves, ni los mamíferos, ni nadie, mucho menos él quisieron guardar en su mente esa imagen tan natural.
A la mañana siguiente todo era normalidad, el colibrí se alimentaba del exquisito néctar de la rosa, el turpial regresó pues ninguna pradera era tan preciosa como aquella, el copetón buscaba donde refrescar su alegría, el canario paseaba con su hermosa familia, las golondrinas cansadas de revoletear no lograron su objetivo, todo cambiaba pero él no, él seguía igual, pasaba por ahí con su abrigo color horizonte con un día más de desgastado y como siempre sin hacer nada.
Todos lo observaban pero nadie se atrevía a preguntar su nombre le temían como si fuese un espanto, quizá por eso se veía siempre tan triste no tenía amigos ni un lugar fijo donde echar raíces; llevaba tanto tiempo así que ya nada lo sorprendía.
Seguían pasando los días y todo era igual cada uno con su cada una, nada variaba en esa pradera, la rutina era el pan de cada día, no existía nada ni nadie que lo asombrará a él, pero a pesar de todo él disfrutaba todo aquello, no se aburría de ver siempre lo mismo al contrario le daba igual lo que pasará con aquellos personajes de pradera. En cualquier lado se hacia a cualquier hora se le podía encontrar, si alguien llegase a necesitarlo allí lo encontraría, pero ninguno se atrevía entonces él no esperaba a nadie, solo esperaba a la noche, quizá era la única que lo hacia estremecer y la única que se atrevía a tocarlo y sentirlo sin temor alguno. Los dos se sentían muy bien acompañándose el uno al otro, eran tal para cual lo que se inspiraban no era amor, pues para sentirlo se debe tener felicidad y a ninguno de los dos se le notaba que la tuviera, en fin cada noche se encontraban y se reunían para sus tertulias nocturnas, pero como todo cambia cuando llego la mañana de un día cualquiera-- pues en la pradera todo se tenía menos la noción del tiempo--; un ave tan esplendorosa que parecía el arco iris al alcance de todos, ese día fue diferente, la rutina quedó a un lado, el colibrí casi se atora con el néctar de su rosa favorita, el turpial por poco y se cae de la rama donde posaba como si fuera el dueño del mundo, el copetón desmayo ante tanta hermosura, el canario se olvido de su familia y se rindió como un esclavo ante su amo, las golondrinas no hicieron nada porque se habían ido para otro lugar en busca de la lluvia, y él, hizo un movimiento, fue la primera vez que parecía que por fin algo le inquietaba, todos quedaron anonadados ante ese nuevo habitante de la pradera.
Se paseaba de un lado al otro conociendo el terreno y perseguido por la mirada atónita de los demás, entre más lo miraban más grande era su orgullo y su vanidad, después de reaccionar el copetón se acercó con gran interés en saber quien era.
--¿Cómo te llamas?—pregunto copetón.
--¿Acaso nunca has visto a alguien como yo?—contestó.
--No, y por eso es que te estoy preguntando, eres tan colorido como el arco iris y grande, que puedes devorarte la pradera completa si quisieras.
--Bueno mi querido amigo, en realidad no soy tan extraño simplemente soy un pavo real, a quién la naturaleza dotó de hermosos colores, pero no creas esta cola tan grande a veces me causa molestias al caminar, de lo mismo larga he llegado a enredarme.
-- todos estaban encantados escuchando al nuevo del vecindario, que se olvidaron de su rutina diaria, y el día se acabo en un santiamén, solamente a uno le daba igual la existencia de dicho animal, si a él, no importaba la vida ni las alegrías, ni las historias de los demás, solo sentía que ya la noche iba a llegar. Y así fue llegada la noche los animales se albergaron en sus diferentes hogares comentando la novedad del día, toda la pradera quedó en un solo silencio y él lo disfrutaba, sin saberlo esa noche no fue la misma de siempre y él por fin sentiría que algo le hacia falta, pero no se percato de nada, como hace mucho no lo hacia se durmió temprano pues su amiga hoy no quizá acompañarlo.
Un día cualquiera como a media mañana el pavo quién no lo conocía le intrigó saber de él, no sabia que él inspiraba miedo, los demás asombrados esperaban ese acercamiento y fue así, el pavo llego junto a él y le preguntó:
--¿ tú quién eres?, ¿ por qué me cuentan que siempre estás solitario, callado y triste, que nada te sorprende ni te alegra?, ¿ llevas algún dolor en el alma? O peor aún ¿no tienes alma?
-- ¡oye, que te pasa¡ son tantas preguntas a la vez y no te conozco, se que hace algunos días llegaste a la pradera, pero eso no te da derecho de meterte en mi vida.—le contestó él.
--no es mi idea ofenderte, al contrario quiero ayudarte.
-- nadie puede ayudarme, soy asi y no voy a cambiar. Replicó él. Además a nadie molesto, siempre estoy aquí y allá, pensé que ninguno notaba mi presencia.
En ese momento se fueron acercando uno a uno los habitantes de la pradera, lo hicieron sin sentir temor alguno, querían escucharlo a él, pues eran vecinos de tantos años y nunca se atrevian a oirlo ni preguntarle nada.
Después de tanto hablar con él y escuchar sus historias, todos lo comprendian y sabian porque siempre andaba solo y le gustaba la noche, ¿pero quién eres?—preguntó el turpial.
Soy aquel que está en tus dias de tristeza, allí siempre estoy a tu lado aunque no lo creas acompañandote, llego en el momento que una lagrima cae al piso pero ninguno de ustedes lo habia notado, pero a pesar de eso siempre me temen porque ninguno quiere sentir “EL ABRAZO DE LA SOLEDAD” y eso, ese soy yo.
escrito por :
Sandra Patricia Moyano